Un poema de Ignacio A. No tiene decididos dos versos. Ayudenlón!!
La mujer del boliviano
Dale que te dale con el cinto y
las bolsas en la calle
estamos todos pendientes
de tus dientes de hierro
y de tu culo de tractor
le dicen los carteles de las avenidas
mientras le sonríe a la
góndola de los corderos
cuantos kilos me harán feliz
las uñas del saco preguntan
a la bolsa de duraznos
después se llevará uno a la boca/chupará sus piel y sus sangre
y pensará en
todotodotodotodotodo
lo que puede llevarse
a la boca
con la manicura recién hecha
y las frutas ruedan en el nylon/las frutas rodando en el nylon
y él llora en un ascensor italiano
jueves, abril 03, 2008
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