Grupo de flamantes veinteañeras reunidas en una mesa. Muchas bastante promedios, ni mayores éxitos que haber finalizado la secundaria y haber podido comprar un celular bonito. Y yo, que tengo un celular bastante viejo y cachuzo.
Una de ellas relata maravillada su experiencia con un "consejero tarotista espiritual". Las otras escuchan con la misma fascinación y yo me quedo a un lado con mi misma cara de escepticismo y aburrimiento de siempre.
Según su relato, este tipo tira cartas o runas o ruinas, habla con los ángeles y adivina todo todo lo que le pasa mal en la vida y le dice cosas bárbaras. Las otras generan un murmullo general, atónito, de estupor, algo así como un "fuaaaa"mientras de reojo me miran con la maldad autoritaria de los estúpidos queriendo decir "¿Cómo no vas a creer en estas cosas?. Mientras, la veinteañera prosigue su relato. "Además, ayer tuve unos sueños que el me interpretó y predijo que iba a sucedar. ¡Fué increíble! Soñé que pasaba X cosa, y al día siguiente ¡Pasó x cosa!". Eso resulta ser una prueba fehaciente del poder de lo para anormal, entonces las otras me mirna diciendo "bueno, no vas a decir que eso no es creíble. Tenés la prueba, pasó X cosa".
Yo me veo obligada a intervenir. Tranquila explico que en realidad yo, según lo poco que he leído de las principales teorías psicoanalíticas; creo en eso, pues el inconciente se expresa mediante simbolismos en los sueños. A todo esto, otra de las muchachas se cree con autoridad(parentela relacionada a la materia cree tener el conocimiento) para corroborarme. "si, si, claro es así" dice y el resto asiente. Yo sigo mi explicación. Además, respecto al poder predictivo de los sueños, Jung (¿Quién carajo no leyó ese librito azul del tipo en las tardes de siesta de verano? Bueno, no estas minas claro que no han pasado de leer el horóscopo del periódico local) explica que el inconsciente no es solo el lugar de la mente donde se depositan todos todos todos los recuerdos de todo lo vivido como un tacho de basura; si no que este puede razonar también y puede, por lo tanto, realizar razonamientos predictivos a futuro como uno lo hace a nivel conciente (por ejemplo, decir "si sigo comiendo así, voy a reventar como un chancho") los cuales suelen ser certeros porque este, precisamente por su caracter de tacho de basura, contiene miles de veces más información sobre nosotros mismos que lo que podríamos inferir concientemente. Y estas inferencias sobre el porvenir, se expresan en los sueños.
La chica que me corroboraba, termina de escucharme y dice, chasqueando la lengua "No tanto, no. Me parece que tanto no" y al oir esto, las otras, que esperan su aprobación, comentan cosas "No mirá que va a ser para tanto".
Claro, que estúpida que soy. ¡Qué exagerada creer en esas pelotudeces! Los ángeles, las runas, el horóscopo y la numerología, son indudables, ciencias probadas y todo, pero lo que dice uno de los padres fundadores de la psicología es un disparate para bobos.
jueves, noviembre 01, 2007
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